lunes, 22 de abril de 2013

Viaje Berlín -Ohio- y Cincinnati 2a parte

Hola chic@s,

Y seguimos con la crónica ;-)))

Pues bien, cuando salimos de nuestra inmersión en las "colonias" de patch, nos fuimos a la aventura para ir y pasearnos por el pueblo, pero como era domingo, estaba TODO cerrado... ;-(


Pero teníamos un as en la manga... nos fuimos al Walmart... 

Os cuento, el Walmart es como un supermercado (tipo Eroski) pero enorme, enormííísimo, como todo por allí, que abre las 24h del día, y que tiene sección de Patchwork!!!! Claro que había telas de diferentes calidades, y ya os digo que no tienen las últimas novedades, pero nos fue genial para esos semi-lisos, colores básico que puedes ir combinando con otros proyectos. Y qué deciros de los precios... tiradííísimos.... jajaja... Mirad como teníamos el maletero, parecen bolsas de basura, pero no, dentro se pueden intuir grandes tesoros ;-)))
Y no solo telas, también había accesorios como cúter, bases, reglas, fliselinas... una auténtica locura!!!

Se nos pasaron las horas volando...



Una de las cosas que nos sorprendió fue la auténtica confianza y tranquilidad que se respiraba en estos pueblos. Aún siendo domingo, la mayoría de las tiendas que tenían artículos fuera, como sillas, objetos de jardinería (regaderas, etc.), decorativos... todo lo dejaban fuera sin que nadie se llevara nada. También nos empezamos a fijar en que muchos coches que estaban aparcados en las calles, estaban con las ventanas abiertas... Claro que habrá alguien con la mano larga, pero la sensación era que nadie se iba a llevar nada que no fuera suyo... yo, personalmente, aluciné... con la panda de manguis que tenemos por aquí... jajaja


Aquí estoy sentada delante de la oficina de correos, y como no, con su bandera ;-) 





Después de comer, nos subimos al coche y empezamos a recorrer las carreteritas que hay entre los pueblos, por donde están las casas, los campos... 

Al ser domingo, casi no vimos a nadie por las calles. Después nos dimos cuenta que había una casa en la que estaban aparcados varios buggies, por lo que supusimos que se habían reunido allí después de la ceremonía religiosa. 

Por la tarde pudimos ver como las chicas salían a pasear. Era como estar en una película... Es una experiencia preciosa que me alegra haber vivido ;-)))

Y una cosa tengo que deciros, tod@s con los que nos cruzamos, nos saludaban, tanto los que paseaban como los que estaban sentados en sus porches disfrutando de la tarde... ya no sabíamos si era porque todos son muy amables, o porque se pensaban que eramos algún vecino de la zona... porque de turistas y locas como nosotras no había nadie más... jajaja  





Esta es una de las fotos que hice del paisaje...



Como ya sabéis, los amish rechazan las nuevas tecnologías, como por ejemplo los coches, aunque  nosotros lo consideremos una herramienta básica para la movilidad. Es alucinante el contraste que se ve entre lo actual y su visión anclada en el siglo XVII, con sus "Buggies" (carritos con caballos), compartiendo carretera con nosotros.

Por las carreteras pudimos encontrar muchísimas señales de tráfico como esta.











Las casas de los amish son facilmente reconocibles, no porque tengan nada especial, simplemente, porque desde fuera no entra ningún cable de corriente eléctrica. Están situadas por doquier, mezcladas con otras. Así que en nuestro paseo, íbamos como niñas pequeñas "esa sí es... no esa no, fíjate que sí entra la corriente..." casi como ir jugando al veo-veo... como niñas ;-) 




Esta es una escuela. Como era domingo, estaba cerrada, pero al día siguiente pudimos ver un par, con los niños jugando fuera. Una escena preciosa, pero como podréis entender, no hicimos foto de los niños. La cordialidad no creo que llegara hasta ese punto...




Antes de terminar con el paseo, encontramos este precioso puente.


Como nos explicó Rosa, las familias llevan el carro cubierto, pero los novios, que no necesitan carabina, deben llevar el carro descubierto para que todos puedan ver lo que pasa... 
Pues bien, los novios van a puentes como éste para abrazarse y hacerse sus carantoñas... no lo encontráis encantador... 





Otra de las cosas curiosas que vimos, es que algunos de los amish más abiertos, tienen teléfono. Algunos son carpinteros, y lo usan para los pedidos, etc. Pues bien, como en casa no pueden tener ningún tipo de tecnología... lo tienen fuera, en estas casitas de madera, como si de una cabina se tratara... 

Hecha la ley, hecha la trampa..., no? Aunque no vimos muchas...



Bueno chic@s, por hoy lo dejo aquí... otro día os sigo contando

Bss,

7 comentarios:

  1. Esos pueblitos y esa gente son increíbles! Preciosas las fotos. Aquí en la Argentina en la capital y sus alrededores, te roban aunque uno esté presente. Y no solo eso, sino que te matan por un celular o un abrigo. No pasa eso en el interior. Habrá que mudarse?
    Hermoso el viaje!
    Un saludo,
    Silvana

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  2. Que hermosa entrada, que bonitas fotos y lo que cuentas que lindo, gracias por compartir. Elizabeth, Costa Rica.

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  3. Que bonito todo, gracias por compartirlo, saludos

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  4. Hola Ana un bonito reportage con esas fotos tan bonitas,por lo que se ve disfrutasteis mucho recorriendo esos lugares y esa tienda tenia que ser magnifica,que cantidad de compras.
    Besos

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  5. Que bonito, me ha encantado !!!!!!!!! Besos

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  6. Que bien,ya que no he ido,estoy feliz con lo que cuentas.
    Gracias y bss

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  7. Termino de aterrizar en este blog y me esta encantando todo lo que veo, estoy preparando mi viaje a nyc y nos queríamos pasar por la zona de Lancaster y esta entrada me esta ayudando un montón, tendré que convencer a mi marido para ir a todas la tiendas de patchwork jajja

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